NO VOLVAMOS AL PERONISMO CHICO
Diario El Campesino - Resistencia
1 imagen [Click para ampliar]
Ya pasó un tiempo prudencial desde la última elección. Se supone de los ánimos y las emociones van retomando carriles más racionales. Las primeras reacciones, profundamente viscerales y autodefensivas, pero famélicas de una visión autocrítica han ido en la búsqueda de culpables por fuera del FCHMM. Aunque las responsabilidades propias, como casi siempre ocurre no solo son centrales, sino indisimulables para la militancia.

El paso de estos días está calmando esas emociones, y las señales de un retorno a la realidad son altamente positivas.

Se han promovido desde el gobierno partido y Frente, o de alguno de ellos, reuniones con distintos espacios, incluyendo organizaciones político sociales con la presencia del gobernador Peppo. Se ha asumido en ellas el compromiso de una continuidad en el diálogo que alienta las esperanzas que no se caiga en el círculo, o se salga de él si ya se dieron algunos pasos en ese sentido. Ya que bien lo definía Perón al decir “el peronismo es escencialmente popular. Todo círculo es antipopular y, por lo tanto no peronista”

No obstante y para tratar de aportar algo al sentido esperanzador de un futuro que no se presenta promisorio para el campo popular en el Chaco a corto plazo, tampoco caigamos en la ingenuidad que ¡ya está! Porque inmediatamente en lo que ya estaremos es en lo de tantas veces: nada. No es una reunión, ni dos, ni diez, ni la apertura de oídos, ni la aceptación positiva de escucha y yerros lo que acaba con algo nocivo.

Es necesario el diagnóstico sin dudas, pero mucho más necesario es el abandono de la simulación, y el sinceramiento –perdón por el uso de esta palabra tan bastardeada y agredida por el neoliberalismo gobernante para mentir definiendo con ella el saqueo a los bolsillos populares- sobre tres insumos centrales en cualquier debate, la posición ideológica, el respeto y tolerancia en el marco del campo popular a las diferencias, y la posición frente a las políticas que plantean las corporaciones gobernantes.

Y en función de ese sinceramiento comenzar a construir la posición del campo popular del Chaco expresada en un Frente que retome las mejores banderas del Chaco Merece Más para volver a ser oposición al neoliberalismo seriamente.

Mimetizarnos con él, del modo que sea, bajo extorsión, la que sin dudas es una de las herramientas de este poder anitdemocrático total, o por un mix que incluye cierta simpatía con este modelo neoliberal, ya ha dado muestras de una especie de opo oficialismo que ni el peronismo ni el campo popular toleran.

No será sencillo pararnos frente a esta brutal concentración de poder y hay que asumirlo.

Pero también se debe asumir que salir de esta tragedia en curso, y mayor en ciernes, que impone el modelo neocolonial no será por el camino de lo que con el eufemismo de “gobernabilidad” se disfraza un inocultable apoyo al mismo.

¿Qué pasaría si en argentina la oposición política, los gobernadores extorsionados que pierden igual o peor frente al centralismo, los sindicatos, en empresariado excluido de las corporaciones, los pequeños comerciantes, jubilados, servidores públicos, decidieran pararse frente a los atropellos como los dados y los que vienen? Este desgobierno no podría concretarlo. Esto también hay que incluir en el debate, porque la democracia ya demostró en situaciones semejantes, que tiene los mecanismos constitucionales para enfrentar a algún despotismo que la vulnera. Y salimos, con mucho dolor, pero salimos de una situación de caos absoluto que es hacia donde hoy nos encaminamos y no hay reacción.

Volviendo a este cambio promisorio de las reuniones, y para no retronar al resultado: nada, Y que estas no terminen siendo un placebo en lugar de un remedio, es necesaria su continuidad en los términos expresados. Pero también es necesario y esencial que a ellas asistan, a todas y cada una, las máximas autoridades del gobierno, el partido y el Frente. A todas. ¿Por qué lo planteamos? Porque suele ocurrir que los que tiene palancas para los cambios, están en una, dos, o algunas, luego envían a sus secretarios, o ministros, para finalmente terminar diluyéndose el espacio al transformarse el diálogo en una conversación, y volvimos al círculo, o a las “bandas” que es peor.

Una cuestión fundamental a cambiar es que el partido, y el Frente, dejen de ser solo un armado electoral, para pasar a ser lo que están llamados a ser en este modelo de gobierno que elegimos y que es una democracia basada en partidos, en la que cada uno proponga su plataforma de gobierno, y la ejecute con sujeción irrestricta a su dictado por medio de quienes en su seno sean nominados a hacerlo. Y cuando se integran a un Frente, serán todos los partidos integrados en ese frente los que tendrán, con la conducción que se den, la misma responsabilidad.

Para eso, el gobernador, ni éste, ni ningún otro debe ser inmediatamente designado presidente del partido, ni conductor del Frente como ocurre hasta ahora ya casi automáticamente.. Está demostrado hasta el cansancio que son la razón de desaparición del partido y del Frente como herramientas fundamentales de construcción política, elaboración de plataformas de gobierno, y garantía de contralor de ejecución de las mismas. Y esa es una de las claves por las que ciertas posiciones del gobierno no están en sintonía ni con el partido ni con el Fente.

¿Qué no toda la culpa es de la dirigiencia? Absolutamente cierto. La despolitización caló hondo promoviendo la no participación popular. Pero no es menos cierto que parte de la dirigencia no hace nada por promoverla. Se siente cómoda en un peronismo y un campo popular chico al estilo de coto perfectamente controlable. Por eso el título de “no volvamos al peronismo chico” a lo que había que agregar “como el pre 2007 que nos mantuvo años fuera del gobierno”


HUMOR CAMPESTRE
COMERCIO SOLIDARIO
Máquinas > Ver últimos avisos
Vehículos > Ver últimos avisos
Servicios > Ver últimos avisos
Animales > Ver últimos avisos
Propiedades > Ver últimos avisos
Seguinos
           
Copyright© 2013 Diario digital el Campesino. Todos los derechos reservados.