LA INFLACIÓN, UN GLOBO AMARILLO INTENSO
Diario El Campesino - Resistencia
1 imagen [Click para ampliar]
Decía el Macri candidato que la inflación era el problema más sencillo por resolver si llegaba a ser presidente. Que era una demostración que no se sabe gobernar. Bien, algo falló. Porque desde que asumió el flagelo se infló, creció, llegó a duplicar la existente en 2015 y no se logra siquiera volver a aquellos valores tan criticados en campaña por el actual presidente.

Según la Universidad Metropolitana para la Educación y el Trabajo (UMET) el índice del mes de octubre es del 1,5% con lo que el acumulado de los últimos diez meses asciende al 20,1%.

Aclarando que para los jubilados, para los que la medición es distinta por la incidencia especialmente de los insumos de salud, la acumulada de los últimos doce meses trepó al 26,6%.

Paradógicamente son los jubilados los que están a punto de sufrir una de la mayores perdidas con los nuevos paquetes que el gobierno impondrá en los próximos días. Desde las esferas oficiales se habla de un "ahorro" de 100 mil millones con los cambios que caerán sobre los jubilados, entre otros con la modificiación del índice de actualización que hasta ahora les garantiza no perder frente a la inflación. No es necesario ser economísta para percibir que si el gobierno dice que "ahorrará" 100 mil millones son 100 mil millones menos que llegan al bolsillo de los jubilados.

Ni la promesa electoral, ni la meta autoimpuesta con un dejo de soberbia por el Banco Central están cerca de cumplirse. Los incrementos en servicios, como gas y energía eléctrica que se aplicarán en noviembre y diciembre lo que aseguran es la consolidación del fracaso en cuanto a metas inflacionarias ya que estaría por encima del 24% anual.

Puntualiza la UMET que la pérdida acumulada en 23 meses de gobierno de Cambiemos es igual a 1,36 salarios para los trabajadores. Traducido, un empleado con un salario mensual de $ 20,000 perdió en el año $ 27.200 en relación al poder adquisitivo de ese salario a noviembre de 2015.

En lo que va de los 23 meses de Cambiemos, la inflación acumulada de los asalariados formales fue del 72,0 por ciento. Sin embargo, la inflación del segmento más pobre fue del 84,8 por ciento, esto es, 12,8 puntos porcentuales más intensa que la del promedio de los asalariados registrados, siendo la suba del costo de los servicios uno de los rubros con mayor incidencia en esta espiral que según el presidente indicaría que no se sabe gobernar.

Valga recordar que para colmo la batalla más importante que dió en gobierno contra la inflación se basó en vaciar de circulante el mercado despidos mediante, impedimento de actualizaciones salariales con freno a las paritarias y topes. Se consiguió un pueblo más pobre, pero no lo suficiente como para que dejara de consumir a niveles que frenaran el incremento de precios.

Estos pésimos resultados obligan al presidente a fijar la zanahoria de la inflación baja para 2019, pronóstico un poco menos exitista que el de la campaña.

Mientras tanto seguimos entretenidos con shows mediático judiciales que muestran una épica batalla contra la corrupción total y absolutamente selectiva en la que todos los actores pertenecen al gobierno anterior. Aunque los medios del mundo cada tanto nos tiren al rostro los nombres de funcionarios de este gobierno como titulares de cuentas en paraísos fiscales sin que ésto sea para nada motivo de acción de la justicia.

¿Puede seguir esta estafa al pueblo argentino por mucho tiempo?

Quizás algo más de lo esperado. Porque el piso de consumo y bienestar con que se arrancó en diciembre de 2015 fue alto. Con los mejores salarios de América Latina, con millones de puestos de trabajo y miles de Pymes generandolos. Con un alto nivel de consumo, con una calidad de vida de buen nivel que permitía a miles de compatriotas, vacaciones en el extranjero y fines de semana largos con alto ingreso para el comercio y la hotelería.

Entonces el decrecimiento, si bien es constante no ha sido abrupto. En consecuencia el pueblo ha ido reduciendo su calidad de vida, postergando esparcimiento y otros gastos, pero todavía las crisis individuales no son generalizadas. Si se dan en los sectores de más bajos recursos y entre los que han perdido sus fuentes laborales.

Pero todavía hay una clase media que ascendió en los últimos doce años, que soporta este deterioro y en consecuencia no reacciona como si reaccionó en 2000/2001. Lo que no quita que de continuar este camino de despojo el final está escrito y no será promisorio para las corporaciones gobernantes, aunque para ese tiempo ellos ya hayan cumplido con el objetivo concentrador propuesto.


HUMOR CAMPESTRE
COMERCIO SOLIDARIO
Máquinas > Ver últimos avisos
Vehículos > Ver últimos avisos
Servicios > Ver últimos avisos
Animales > Ver últimos avisos
Propiedades > Ver últimos avisos
Seguinos
           
Copyright© 2013 Diario digital el Campesino. Todos los derechos reservados.