MUTACIONES DEL FRAUDE
Diario El Campesino - Resistencia
1 imagen [Click para ampliar]
Todos tenemos asumido que, hablando de elecciones, el fraude es la trampa por la que se modifica el resultado ocultando, o desapareciendo votos opositores, o cambiándolos por propios. Pero como tantas otras trampas también esta se va perfeccionando. Métodos sofisticados buscan no correr el riesgo de caer en el bochorno de verse expuestos a lo burdo del robo de una elección violando el contenido de las urnas.

Uno de éstos métodos es la manipulación de la voluntad del votante orientándola a que sea él quién coloque en la urna el voto que quienes pergeñan estas estratagemas buscan. Por eso la mentira y el engaño ganaron tanto espacio en las campañas que ya casi son la regla. Basta recordar el debate electoral previo a las elecciones de 2015.

En estos días el estadounidense Richard Thaler recibió el Premio Nóbel de Economía por su investigación sobre “las consecuencias de los mecanismos psicológicos y sociales en las decisiones de los consumidores y los inversores”.

El economista estadounidense ha revelado que ciertas características humanas, como “la racionalidad limitada, las preferencias sociales y la falta de autocontrol”, afectan “las decisiones individuales y las orientaciones de los mercados”, explicó el secretario general de la Academia Real de las Ciencias de Suecia, que concede el premio.

Thaler considera que el homo economicus necesita, para tomar decisiones, un “empujoncito”, equivalente del término inglés nudge, que ya está integrado en el vocabulario habitual de ciencias económicas.

Es muy amplio lo de “mecanismos psicológicos” y tiene que ver con el empujoncito del que habla Thaler. La globalización y la masificación del acceso a la comunicación le han dado a las corporaciones mediáticas un poder fenomenal en los últimos años. La prensa no solo informa a partir de ese poder. La prensa forma opinión que inserta en los consumidores como una mercancía.

Construye de este modo una realidad virtual que es aceptada por millones aunque sea claramente diferente de la que viven. Está estudiado que esa aceptación tiene que ver con la necesidad de una expectativa y con la duda que “a mí no me ha llegado, pero llegará”. También influye decisivamente la fenomenal campaña de desprestigio de la política. No solo de los políticos, sino de la política como algo sucio, algo con lo que no hay que contaminarse. Esto claramente desalienta participación y facilita el acceso al poder de sectores que se imponen por parte de las corporaciones mediáticas.

Para que esto ocurra se ha recorrido un largo camino preparando al ciudadano para consumir. El consumismo no se reduce a bienes materiales, también está presente en lo intelectual. Obsérvese que ya prácticamente no hay medios de comunicación que entreguen a los televidentes, oyentes o lectores, las noticias, los hechos, dejando el análisis a cada uno de ellos. Hoy absolutamente todos los grandes medios interpretan la noticia y la resuelven, entregando una definición generalmente contundente de lo que esa noticia significa.

Esto es, le dan al consumidor un producto ya digerido para que sea consumido. Contribuye a que este consumismo sea alto lo que se denomina pereza intelectual para analizar con discernimiento propio los hechos y obtener conclusiones. También está probado que millones prefieren este producto terminado, resuelto.

Así va mutando el fraude. Porque quienes son inducidos mediante mecanismos psicológicos perfectamente estudiados a seguir conductas manipuladas por terceros, son víctimas de éstos aunque haya sido su mano la que introdujo el voto en la urna.


HUMOR CAMPESTRE
COMERCIO SOLIDARIO
Máquinas > Ver últimos avisos
Vehículos > Ver últimos avisos
Servicios > Ver últimos avisos
Animales > Ver últimos avisos
Propiedades > Ver últimos avisos
Seguinos
           
Copyright© 2013 Diario digital el Campesino. Todos los derechos reservados.