IMPLEMENTACIÓN DEL PASTOREO RACIONAL VOISIN
Diario El Campesino - Resistencia
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El pastoreo racional es sin dudas, más allá de los matices entre el "Voisin" u otros bajo similares conceptos de uso del suelo, una herramienta que no debiera descartar ningún productor ganadero como para optimizar tanto su rentabilidad como la conservación saludable de su predio. Existe abundamte información sobre los notables rindes en ganancia de peso del rodeo como del simultáneo enriquecimiento del suelo cuando la práctica es seria y rigurosa. No existen detalles que puedan considerarse "mínimos" y ser despreciados si buscamos la optimización del sistema.

El pastoreo racional Voisin es un sistema de pastoreo intensivo basado en 4 leyes inicialmente propuestas por su creador e inspirador el fisiólogo André Voisin en 1963 pero perfeccionadas con el tiempo gracias a la intervención de profesionales como Edgardo Vanoni, Guillermo Lebrón y Luiz Pinheiro entre otros. Este es un sistema que maximiza la producción de carne y leche mediante un aprovechamiento racional y sostenible de las pasturas. Para ello, Voisin estudió trabajos realizados en los 5 continentes y en su granja “Le Talou” en Normandía, Francia, realizó estudios y mediciones sobre el crecimiento y comportamiento de sus propias pasturas.

Este sistema se basa en cuatro leyes fundamentales aplicables en cualquier país, clima, pastura y explotación. Estas leyes podríamos resumirlas de la siguiente forma:

1. Entre dos pastoreos del mismo potrero debe transcurrir un periodo de tiempo que le permita a la planta recuperar su área foliar y acumular reservas para su rebrote.

2. El tiempo de ocupación de un potrero no debe permitir que el área pastoreada el primer día vuelva a ser pastoreada antes de rotar a los animales de potrero.

3. Los animales con mayores requerimientos nutricionales deben ser los primeros en pastorear el potrero rebrotado.

4. Entre menor sea el tiempo de ocupación de un potrero mayor será la producción del hato en pastoreo.

La primera ley nos dice que para que un pasto sea productivo debe recibir un periodo de descanso entre dos pastoreos. Esto le permite al pasto almacenar reservas en sus raíces y desarrollarse rápidamente para producir la mayor cantidad de masa verde por unidad de superficie.

Este periodo de descanso depende de la fisiología misma de la planta, las condiciones medioambientales y las características del suelo. Es muy importante que este tiempo de descanso sea el adecuado pues si los animales entran a pastoreo antes del tiempo correcto se pone en peligro la vida del pasto y si el tiempo de descanso ha sido demasiado largo es muy probable que la calidad del forraje no sea la óptima. Para ello es necesario conocer la curva sigmoide de crecimiento de los pasto cultivados en la finca.

La segunda ley nos dice que un pasto no debe ser cortado dos veces por el animal en el mismo periodo de ocupación del potrero. Esto se logra mediante periodos cortos de pastoreo, en potreros pequeños y con ocupaciones de 2 a 4 días. Por supuesto hablar de “pequeño” o “grande” es un valor relativo pues todo depende de la cantidad de animales que trabajemos en la finca.

La tercera ley nos dice que cuanto menos trabajo tenga un animal para cosechar a fondo un potrero mayor será la cantidad de pasto cosechado. Para ellos los brasileros recomiendan una altura de 60-8o centímetros cuando se trata de pastos eréctiles y 15 a 25 centímetros cuando se trata de gramíneas postradas como el Pangola.

La cuarta ley nos dice que para que un animal sostenga su producción no debe permanecer más de 48-72 horas en el mismo potrero pues está demostrado que los bovinos presentan mayores producciones durante las primeras 24 horas de ocupación del potrero decreciendo estas a medida que transcurre el tiempo. Esto se debe a que cada vez el animal cosecha menos forraje y de menor calidad.

Este es un sistema que permite maximizar la producción pero de la misma forma es un sistema que requiere una alta intervención humana. Los productores que deseen implementar este u otros sistemas similares en sus fincas deben tener en cuenta una serie de recomendaciones:

El análisis del suelo es de vital importancia. El suelo convertirá el pasto en carne y leche y por ello debe recibir de vuelta lo que los animales van sacando. Nunca hay que perder de vista que la pastura es un cultivo y como tal debe ser tratado.

Determinar el área y la rotación de potreros con base en la capacidad de carga de los mismos. Para ello necesitamos conocer dos valores: la cantidad de pasto producido por metro cuadrado y el tipo de animales que vamos a llevar a la pastura. Para ello se puede hacer un aforo normal (P2 + P1 / 2 * 10%) o convertir los animales en unidades de ganado mayor (UGM) lo cual no es otra cosa que 500 kilogramos bovinos. Para llevar nuestros animales a Unidades de Ganado Mayor podemos utilizar los índices Schilipf:

  1. Becerros < 1 año: 0,12 UGM
  2. Novillos de 1 a 2 años: 0,70 UGM
  3. Toros: 1.40 UGM
  4. Novillo > 2 años: 1 UGM
  5. Vaca parida o en gestación: 1 UGM

De esta forma podemos saber cuántos kilogramos estamos alimentando en nuestros potreros y qué esperar de ellos.

Para mayor información sobre este tema recomiendo leer el artículo Pastoreo Racional Voisin del Ing. Carlos E. Fernández Ridano y el trabajo Pastoreo Voisin para la producción bovina sostenible de la Universidad de Camagüey en Cuba.


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