TV PUBLICA PARA MONSANTO. AGRICULTURA FAMILIAR DESFINANCIADA.
Diario El Campesino 
1 imagen [Click para ampliar]
De periodismo militante pasamos al monopolio militante de las corporaciones en los medios de comunicación. Se han eliminado programas de los medios públicos y privados, en los que la influencia de la pauta obliga, y de la grilla se han eliminado canales. El Fútbol para Todos ya no es, vuelve a ser para quienes paguen. Los argumentos de todas las eliminaciones y desapariciones han sido que los medios públicos no debían ser oficialistas Más allá de cualquier valoración partidista, lo inocultable del cambio de modelo que aparejó en nuevo gobierno pone con claridad en superficie que la Agricultura Familiar no es prioridad ya en Argentina. Los avances, aunque no de gran significación, pero avances al fin, logrados en una década, han sido demolidos en escasos once meses. Despido de profesionales y técnicos que asistían a los productores, disminución del presupuesto, paralización de la estructura que queda, son una realidad demostrativa de un cambio radical en el enfoque productivo de la alianza gobernante.

Por otro lado, la disminución de retenciones, la devaluación del 50% de la moneda, la ley de blanqueo, la transferencia de recursos a las grandes corporaciones del campo, la desfinanciación y despido de personal en INTA, son la contracara.

Una muestra de apuesta a la agricultura industrial y a la industria de la trangenia y sus paquetes tecnológicos.

Esta apuesta que viene en un bonito envoltorio que dice que la producción en gran escala, industrial, con aplicación de simientes genéricamente modificadas, está llamada a solucionar el hambre del mundo.

En la práctica el resultado es contrario. Lejos de solucionar o mitigar el hambre en el planeta, lo que hasta ahora se observa es que lo ha agravado. Que ha producido éxodo rural masivo. Que ha desertificado suelos, que ha afectado el ambiente, que ha concentrado tierra y riquezas y protagonizado una siembra peligrosisima de enfermedades vinculadas a la aplicación de agroquímicos y consumo de alimentos producto de semillas genéricamente modificadas.

LA RENTA POR ENCIMA DE LA SALUD Y LO SOCIAL

La realidad indica que el modelo de producción de commodities es inamovible y avanza sobre lo que queda de la Agricultura Familiar y la producción de alimentos sanos. Y que ello es política de estado hoy en Argentina.

A punto tal lo es, que por estos días vemos como la TV Pública que quitó del aire programas con alto contenido social y desactivó la Televisión Digital gratuita, sube al canal Público un espacio para que la Multinacional Monsanto promocione sus productos que acaparan el 90% de las semillas transgénicas del planeta.

"LOCOS POR EL CAMPO" es el título que la aparición de la multinacional en la televisión del estado. Una muestra contundente del alineamiento del gobierno con una de las empresas más poderosas del mundo. Mucho más que la mayoría de los gobiernos.

Es altamente preocupante que el estado no solo se ausente de su rol de regulador de las actividades productivas primarias rurales y deje librado a la desigual potencialidad de los monopolios y la Agricultura Familiar, sino que además tome parte abiertamente a favor del modelo concentrador y explulsor de familias rurales cuyo potencial en la producción de alimentos sanos es absolutamente irreemplazable y será de muy difícil recuperación si se profundiza su desaparición.

FALTA DE ORGANIZACIÓN Y LUCHA

Es cierto que no ha logrado la Agricultura Familiar un grado de organización y conciencia tal que le permita fortaleza en un espacio de fuertes presiones y tensiones como lo es el estado.

Esa ausencia allana el camino a que sea solamente la agricultura industrial la que esté sentada a la mensa de las grandes decisiones sobre políticas productivas. No han asumido los Agricultores Familiares que tan importante como estar doblados en el surco produciendo, es estar reunidos entre pares organizándose, planificando alianzas con consumidores urbanos, generando polos de trasformación e industrialización que les permitan el agregado de valor a la materia prima que producen, evitando así que se los mantenga como productores a los que por sus productos se les paga una sexta parte de lo que los productos frescos llegan a la mesa de los consumidores. Ni hablar de la diferencia con los procesados e industrializados.

Hay espejos donde mirarse. Uno de ellos, vigente, es la Cooperativa FRUDERPA de Mendoza cuyos productos tanto frescos como industrializados llegan hasta nuestra provincia. Otro ejemplo que necesariamente debe ser estudido es el de la Cooperativa Trabajadores Unidos de Campo de Herrera (CCH) de Tucumán con uno de los mayores desarrollos productivos industriales y sociales conocidos. Y finalmente el ejemplo de UCAL (Union de Cooperativas Algodoneras Limitada) de los años 70, que en su esplendor y hasta la llegada de la dictadura lograra recuperar de poderosos monopolios de la época como Dreyfus, Bunge y Born, Andersson y Clayton, y la Belgo entre otros, el 80% del acopio, procesamiento e industrialización del textil, a punto tan de, con más de 20 desmotadoras, dos hilanderías, fábrica de aceite y de algodón hidrófilo, todo en manos de los productores, pasara el 75% del producto bruto provincial quedando la mayor parte de la riqueza en el territorio provincial siendo redistribuída a lo largo y ancho de la provincia.

Todos esto modelos, se desarrollaron con organización y lucha. Nada se consiguió solo clavando la reja en la tierra, ni solo protestando contra el incumplimiento del gobierno. Lo que se logró fue con movilizaciones masivas que ponían en superficie la decisión de los productores de ser protagonistas y artífices de su destino.

Hay que retomar urgente ese camino antes que la fuerza y el número de productores sobrevivientes no sea el sufuciente para dar las batallas necesarias, imprescindibles.


HUMOR CAMPESTRE
COMERCIO SOLIDARIO
Máquinas > Ver últimos avisos
Vehículos > Ver últimos avisos
Servicios > Ver últimos avisos
Animales > Ver últimos avisos
Propiedades > Ver últimos avisos
Seguinos
           
Copyright© 2013 Diario digital el Campesino. Todos los derechos reservados.