LOS MAS POBRES SON LOS QUE PRODUCEN LA MAYOR PARTE DE LOS ALIMENTOS
Diario El Campesino 
1 imagen [Click para ampliar]
Algo no funciona en el planeta, porque en América Latina y el Caribe, la mayor parte de los alimentos son producidos por los campesinos agricultores familiares, pero a la vez, éstos están entre los más pobres de la región. Y esto desde ya que no es nuevo. Una vieja canción de Horacio Guarany rezaba "...yo hago la silla y la mesa, pero no tengo ande sentarme...", y es frecuente no solo en la industria de sillas y mesas. Muchos de los que fabrican autos andan de a pie. La mayoría de los y las que hacen alta costura para las grandes marcas nunca se ponen esa ropa. Así está diseñado este mundo desigual.

LOS QUE MAS PRODUCEN SON LOS QUE MENOS COMEN

Volviendo al tema de la nota, mencionaremos aquí información difundida por la FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura), la que señala que "La agricultura familiar genera la mayor parte de los alimentos de la región, especialmente la que se destina a los mercados internos, pero la pobreza afecta a casi la mitad de los habitantes rurales de América Latina y el Caribe".

Según este informe de la FAO, en América Latina y el Caribe de las 16,5 millones de explotaciones agropecuarias, el 80% corresponden a la Agricultura Familiar, sector que se convierte en la principal fuente de trabajo rural con más de 60 millones de trabajadores.

Pero, vaya paradoja, producen comida, pero entre esos 60 millones están los mayores indicadores de pobreza, de hambre. Son los que menos comen.

El grito de la FAO "...para erradicar el hambre debemos fortaleces la Agricultura Familiar y corear sistemas agroalimentarios inclusivos..." parece hasta hoy un ladrido más a la luna. Ocurre que la voluntad política de muchos gobiernos está prisionera de los intereses corporativos que conducen un sistema en el que la reina es la inequidad, y su hermana gemela la desigualdad. Desde la distribuición de la tierra, la tecnología, la trasformación, la industrialización, y la comercialización y exportaciones, todo, está en manos de grupos concentrados, de los que el campesino es un animal de tiro más, que debe trabajar consumiendo lo mínimo para sobrevivir su período de vida laboralmente últil.

SOLO EXPERIENCIAS AISLADAS

Deade hace mucho tiempo los distintos gobiernos asumieron compromisos para modificar esta realidad, pero el atenazamiento corporativo que sufren algunos y del que son parte otros, impide sistemáticamente que ello se materialice.

Experiencias aisladas que debierna reproducirse y trasformarse en políticas de estado, no logran perforar el techo de puntos en el océano.

Si en argentina por ejemplo, país que produce alimentos hoy en 2016 para 450 millones de personas (la Agricultura Familiar estaría allí aportando alimentos para no menos de 250 millones) está incrementando sus índices de pobreza y miseria entre sus 43 millones de habitantes, de los que, según la FAO un mayor porcentaje son campesinos, claramente no existen políticas serias para superar el fenomenal desvio de lo que la fuerza productiva y de trabajo de la Agricultura Familiar aporta.

Pero no es solo Argentina, el fenómeno se repite en toda América Latina y el Caribe, y solo algunas experiencias aisladas se observan como ejemplos que no se siguen. Frente a lo que para la inmensa mayoría son mercados inalcanzables, en Montevideo se concretó el primer curso de capacitación en herramientas de inteligencia comercial al que asistieron más de 45 cooperativas y organizaciones de Agricultores Familiares de 16 países. Estas capacitaciones apuntan a aprender a identificar condiciones de acceso a mercados interregionales.

También existen casos exitosos, siempre aislados y no repetidos, de pymes campesinas con experiencia exitosa de insersión de productos que garantizan seguridad alimentaria no solo en mercados locales sino también internacionales. Uno de esos casos es la COPROBICH, Corporación de Productores y Comercializadores Orgánicos Bio Taita Chimborazo de Ecuador. Este grupo de Agricultores produce y comercializa quinua certificada a siete países, y aquí sí hubo apoyo estatal, ya que se han provisto 20 toneladas al programa gubernamental llamado Alimentate Ecuador.

IMPORTANCIA DEL ASOCIATIVISMO

Sin lugar a dudas la clave del fortalecimiento de la Agricultura Familiar y por tanto la de ese universo enorme de pequeños productores está dada, además de las necesarias políticas gubernamentales, por su capacidad de asociarse. Pero no asociarse de cualquier manera privilegiando objetivos individuales. Porque una multitud de organizaciones han fracasado y desaparecido porque se han asociado, pero jamás han tenido espíritu de conjunto. En consecuencia hay que mirar los casos que persisten en el tiempo, que son los que pueden considerarse exitosos. Ya se ha mencionado más arriba el caso de COPROBICH, al que podemos agregar la ya histórica Cooperativa de Trabajadores Unidos Limitada, más conocida como Cooperativa de Campo Herrera, Tucumán. Otro espejo para mirarse, y de formación más reciente es la Cooperativa FRUDERPA emprendimiento mendocino iniciado en 2012 y que hoy produce, transforma, procesa, exporta y distribuye en forma directa al consumidor con los conocidos Camiones de "Frutas para Todos" a gran parte del país. En el año 2014 gestiones ante el estado nacional le permitieron a esta Cooperativa reactivar la planta de procesamiento y enlatado de duraznos con una capacidad de producción de 7 mil latas por día.

En la provincia del Chaco está pendiente el despegue de un modelo asociativo distinto, cual es el de los Consorcios de Servicios Rurales creados por la Ley 6547 en el año 2010. Este novedoso modelo asociativo tiene su raiz en la exitosísima experiencia de los Consorcios Camineros del Chaco que le permiten a los chaqueños disfrutar de una de las mejores redes camineras terciarias de la argentina. Seguramente con el caminar y el ejercicio de la práctica que están haciendo, los Consorcios de Servicios Rurales se constituirán en un mojon del Desarrollo Rural pendiente en el Chaco.

Estas islas deben ser los espejos donde mirarse. Luego viene la imprescindible capacitación y lo más importante, la toma de conciencia que el Agricultor Familiar, el pequeño productor, solo, es presa facil de la explotación por un lado, y por el otro, está imposibilitado a acceder a la tecnología apropiada. Si puede hacerlo en conjunto y optimizar la escasa capacidad de inversion individual.

Este es el camino que se debe recorrer para cambiar este lamentable estado de situación que plantea la FAO sobre la pobreza y la miseria en los sectores que producen la mayor parte de los alimentos que consume la sociedad.


HUMOR CAMPESTRE
COMERCIO SOLIDARIO
Máquinas > Ver últimos avisos
Vehículos > Ver últimos avisos
Servicios > Ver últimos avisos
Animales > Ver últimos avisos
Propiedades > Ver últimos avisos
Seguinos
           
Copyright© 2013 Diario digital el Campesino. Todos los derechos reservados.