REGISTRO DE PRODUCTORES ALGODONEROS
Diario El Campesino 
1 imagen [Click para ampliar]
Por primera vez en su larga historia como provincia líder en producción algodonera, la provincia del Chaco cuenta con un Registro de Productores. La provincia del Chaco tiene un total de 689 productores que se dedican al cultivo de algodón, abarcando una superficie de 120.748 hectáreas, que se podrían incrementar a más de 135.000 un vez que esté concluido el relevamiento efectuado por el Consejo Profesional de Ingenieros Agrónomos del Chaco, entidad que firmó un convenio con el Ministerio de Producción para la realización de este trabajo que contribuirá a un ordenamiento del sector.

El objetivo que persigue el Gobierno provincial es el de manejar datos concretos sobre la cantidad de productores algodoneros, superficie total sembrada y cosechada, estado del cultivo al momento de la visita al campo y el estricto cumplimiento de la fecha establecida para la destrucción de rastrojos, acción imprescindible para tener un control sobre el picudo, plaga que ocasionó millonarias pérdidas en el sector durante los últimos años.

Si bien se están procesando los últimos datos, los técnicos del CPIACH recorrieron lote a lote de los productores algodoneros, haciendo una georreferenciación de los mismos, con una estimación de área en cada lugar visitado.

La información que surgió de este trabajo servirá para que tanto la provincia como la Nación unifiquen los guarismos que disponen, poniendo fin a la disparidad de criterios que existía en estos ámbitos cada vez que se proyectaba una asistencia compartida a los productores chaqueños que se dedican al cultivo del textil.

VALIOSO TRABAJO

“Es un trabajo muy valioso el que hicieron los técnicos del CPIACH, porque por primera vez se hizo en el Chaco un relevamiento lote a lote de los productores algodoneros, georeferenciando los campos y haciendo una estimación de área in situ”, dijo el subsecretario de Agricultura de la provincia Jorge García.

El funcionario dijo que “el Gobierno provincial ya tiene un informe preliminar de este trabajo y ahora estamos esperando que se terminen de procesar los últimos datos”.

García remarcó que “el moderno sistema de GPS nos brinda esta posibilidad de hacer un cálculo de área lote por lote, con lo cual se dilucidan todas las controversias que teníamos entre estimaciones que se venían realizándose desde el Ministerio de Producción y desde el Ministerio de Agroindustria de la Nación, muchas veces con metodologías diferentes y obviamente con resultados diferentes, pero siempre se habló solamente de estimaciones”.

“Ahora podemos decir que la realidad es otra. El relevamiento efectuado por el CPIACH nos permite contar con un relevamiento lote por lote, con datos certeros y a partir de ahí verificar el estado de cada lote, que eso es lo más valioso si se quiere de este trabajo”, apuntó el subsecretario.

García anticipó que en los próximos días “vamos a estar haciendo en conjunto con el SENASA las primeras inspecciones a diferentes zonas algodoneras para verificar el estado de destrucción de los rastrojos, en atención a la férrea decisión de fortalecer la lucha contra el picudo del algodonero”.

En este sentido, el subsecretario de Agricultura remarcó que “estos datos surgidos del relevamiento que hizo el CPIACH serán la base para poder planificar estos movimientos, que antes se realizaban prácticamente al azar, rastrillando las zonas productivas, demorando mucho tiempo, recorriendo varios kilómetros y gastando mucho combustible”.

Finalmente, el ingeniero Jorge García destacó que “con los datos precisos de las zonas donde todavía quedan lotes con rastrojos por destruir, este trabajo será mucho más eficiente y valioso tanto para quienes producen como para nosotros, que como Ministerio de Producción tenemos la responsabilidad de ejercer los controles y bajar asesoramiento técnico en territorio”.

Hasta aquí lo publicado por el Ministerio de Producción del Chaco. Agregamos desde Diario El Campesino, que este hecho constituye una base de datos importante para mejorar sustancialmente el rendimiento de la producción algodonera.

Quizás será necesario legislar más fino respecto de que todo aquel productor que desee incorporarse a la producción algodonera esté obligado a inscribirse previamente en el registro. De igual modo el que abandone la producción o la interrumpa tenga un medio fehaciente para comunicarlo.

Por otro lado, este registro debe servir para que las disposiciónes vigentes sobre la lucha para la erradicación del picudo se cumplan sin fisurar, y que la trasgresión de las mismas sea penada con tal severidad que desestime cualquier tipo de maniobra por eludirlas.

Solo así se podrá recuperar el alto porcentaje que la plaga se lleva año a año por incumplimiento de los propios productores y la laxitud de controles estatales.

Luego, para cerrar el círculo no debiera olvidarse que los mejores tiempos de rentabilidad para los productores algodoneros han sido cuando por gestión de UCAL y el apoyo fundamental de las Ligas Agrarias el sistema cooperativo pasó de acopiar el 20/25% de la producción al 80% con desmotadoras, hilanderías, fábricas de aceite y algodón hidrófilo, haciendo que la renta no fuera como antes, y como hoy, a monopolios industriales en manos de terceros.

Es una oportunidad, pero si no se dan todos los pasos, quizás el beneficio sea mucho menor que el posible.


HUMOR CAMPESTRE
COMERCIO SOLIDARIO
Máquinas > Ver últimos avisos
Vehículos > Ver últimos avisos
Servicios > Ver últimos avisos
Animales > Ver últimos avisos
Propiedades > Ver últimos avisos
Seguinos
           
Copyright© 2013 Diario digital el Campesino. Todos los derechos reservados.