LUCHA CONTRA EL PICUDO DEL ALGODONERO
Diario El Campesino 
1 imagen [Click para ampliar]
El Ministerio de Producción recuerda que el próximo 15 de junio es la fecha límite para la destrucción de rastrojos en el ámbito de la provincia del Chaco, práctica considerada indispensable para el control de la principal plaga del textil, el picudo del algodonero. Esta fecha fue establecida por el SENASA a través de la Disposición Nº 5/2013.

"A pedido de la Comisión Provincial de Sanidad Vegetal, COPROSAVE, cuya presidencia la ejerce el Ministerio de Producción, el SENASA dispuso para el Chaco como fecha límite para la destrucción de rastrojos el próximo 15 de junio y fijó el período comprendido desde el 1º de octubre hasta el 30 de noviembre para la siembra de algodón.

Desde el Ministerio de Producción se recuerda a los productores algodoneros que es muy importante respetar el período que permite tener los campos libres de algodón al menos durante 90 días, lo que técnicamente se conoce como “vacío sanitario”.

Dando cumplimiento a estas normativas se dificultará la supervivencia y reproducción del picudo del algodonero, a efectos de prevenir la dispersión de focos de la principal plaga del textil.

La destrucción de restos de algodón es indispensable porque se le quita al picudo las bochas y flores que le sirven de alimento y le permiten sobrevivir hasta la próxima campaña algodonera.

Destruyendo rastrojos el productor se beneficiará con mejores rindes y mayores ingresos."

Hasta allí la nota que publica el Ministerio de Producción de la Provincia del Chaco.

ElCampesino.com se permite recordar la nota publicada el año pasado el los primeros días del mes de julio en la que se comenta la situación de incumplimiento de esta misma disposicón, ya que pasados 20 días de la fecha límite para la destrucción de rastrojos en algunos campos había algodón aún sin cosechar y en otros, cosechado pero con los rastrojos sin destruír.

Es importante que los productores tomen conciencia sobre la importancia de respetar las normas sanitarias, porque de lo contrario la problemática del picudo se irá agravando. Y ese agravamiento va directamente en perjuicio del productor restándole rentabilidad a su actividad y perjudicando a otros productores que sí respeten las normas, ya que la plaga se sigue propagando cuando no son todos los productores los que cumplen con la obligación y el objetivo de erradicar este flagelo que amenaza con paralizar totalmente la actividad algodonera.

Es probable que el estado deba asumir un rol de mayor compromiso en los controles, y que además deba tener otras estrategias, tales como un registro de productores algodoneros con predios georeferenciados que permita un control satelital y la aplicación de multas y sanciones a quienes no cumplan con la ley. Incluyendo la posibilidad que sea el propio estado quién ordene y disponga la destrucción de los rastrojos contratando terceros para tal tarea con cargo al propietario del predio.

Si no se toman medidas drásticas como éstas, u otras en el sentido que se respeten las disposiciones al igual que las que rigen para el transporte toda la campaña que todos los años se realiza con el resultado del fracaso asegurado se iran repitiendo.


HUMOR CAMPESTRE
COMERCIO SOLIDARIO
Máquinas > Ver últimos avisos
Vehículos > Ver últimos avisos
Servicios > Ver últimos avisos
Animales > Ver últimos avisos
Propiedades > Ver últimos avisos
Seguinos
           
Copyright© 2013 Diario digital el Campesino. Todos los derechos reservados.