EL PICUDO, PRINCIPAL IMPULSOR DE LA CREACIÓN DE LA MESA ALGODONERA NACIONAL
Diario El Campesino 
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El siete de octubre se formalizó en Buenos Aires la constitución de la Mesa Algodonera Nacional cuya primer reunión se realizará en el Chaco en el mes de noviembre. La principal preocupación que motivó la creación de esta Mesa es el avance incontrolado del Picudo. Por lo que puede afirmarse que es su principal impulsor.

La resolución Nº 670 con la firma del ministro Casamiquela expone además como uno de los principales objetivos la búsqueda de rentabilidad mediante la introducción de nuevas tecnologías.
Es de esperar que las nuevas tecnologías en las que se está pensando sean para la liberación de los productores, no para su dependencia, como las que se han dado hasta el presente con los paquetes tecnológicos en manos de un par de multinacionales que se quedan con la renatabilidad de la producción, concentrando la tierra en menos manos para distribuír utilidades entre menos productores con la consiguiente expulsión de los medianos y pequeños.

Llama la atención que entre los invitados se mencione al SENASA, INASE, INTA, INTI, Ministerio del Interior y Transporte, Ministerio de Economía y Finanzas Públicas, Ministerio de Industria, Gobiernos del Chaco, Formosa, Santa Fe y Santiago del Estero, Gobiernos de las provincias de Salta, Corrientes, Entre Ríos, San Luis y Córdoba en su conjunto, CONINAGRO, sector cooperativo que desarrolle sus actividades en las provincias productoras de Chaco, Formosa, Santa Fe y Santiago del Estero, Federación Agraria Argentina, Asociación de Desmotadores, Cámara Algodonera Argentina, Federación de Industrias Textiles Argentinas, Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina, FULCPA y Federación Argentina de Ingeniería Agronómica.

Llama la atencion porque no se invita por ejemplo a los Consorcios de Servicios Rurales del Chaco y a su Asociación, ya que este sector nuclea a mas de 15 mil productores muchos de ellos históricamente algodoneros.

Tampoco figuran entre los convocados los cosecheros de algodón cuyo número se estima en el Chaco en mas de 5 mil, los que tienen constituída una Asociación Civil denominada "Cosechero Brazo Fuerte" con asiento en Saenz Peña pero con asociados en toda la provincia.
Estos dos sectores expresan lo que en algún tiempo le valió al algodón la denominación de "cultivo social" por la extraordinaria destribución local de recursos.

Seguramente estos olvidos se subsanarán sencillamente convocando a quienes tienen necesariamente que estar sentados a la mesa en las que se tomen las decisiones porque claramente son actores principalisimos y protagonistas activos en la producción algodonera.

Solo con la integración de todos los sectores y con medidas contundentes respecto de quienes incumplan con las reglas para la erradicación del picudo se podrá pensar el un próximo paso como la rentabilidad. Porque si los propios productores promueven la cría del picudo ignorando las prácticas que llevan a su retroceso, de nada servirán todas las demás medidas que puedan tomarse dado que será dinero tirado como viene ocurriendo desde hace algunas décadas.

Además, y sin que signifique ningún enfrentamiento a la mecanización de la cosecha, debe implementarse una asignación diferencial de recursos para aquellos productores que siembren para cosecha manual y certifiquen la misma con la contratación de cosecheros, dado que hacen de ésta manera un aporte social importante como dadores de mano de obra, alivianando al estado el peso de la atención de un importante número de cosecheros que tendrán no solo un ingreso genuino por su trabajo sino que se incorporarán a los derechos que como trabajadores les corresponden.

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